como circula el aire en una chimenea
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Como circula el aire en una chimenea



El aire en la chimenea se desplaza poco a poco, a una agilidad de ciertos metros por segundo -1,5 a 2 m/s- empujado por el aire soplado cuya presión debe vencer la inercia. Paredes rugosas que causan rozamiento, curvas pronunciadas que forman un obstáculo para el movimiento del humo.

Evidentemente, puedes ponerte 2-3 capas de ropa y ocultarte bajo una manta a lo largo de todo el invierno.

Pero seriamente, ¿deberías realizar esto?

Distribución de aire

La substitución del aire interior viciado por aire exterior fresco se llama ventilación. La ventilación puede efectuarse de manera natural, usando el citado efecto chimenea y ventanas abiertas, o mecánicamente, a través de un ventilador o una secuencia de ventiladores que introduzcan o extraigan aire de la vivienda. Si el movimiento de aire entre el interior y el exterior es accidental (fugas o fisuras), charlamos de infiltración.

Varios hogares utilizan sistemas de aire forzado para desplazar la energía de calefacción y refrigeración desde un horno central, aire acondicionado u otros sistemas de calefacción en toda la vivienda mediante un sistema de conductos. No es exactamente lo mismo que la ventilación: un sistema de aire forzado debe supervisar de qué forma se distribuye el aire en la vivienda, no de qué manera entra y sale el aire. Aun puede ser que un sistema de distribución de aire sea probablemente la mayor fuente de infiltración. Esto hay que eminentemente a que todas y cada una de las instalaciones de conductos comúnes tienen fugas. Y bastante.

¿Qué son los ventiladores de chimenea?

Los ventiladores de una chimenea se instalan en la región de convección de la chimenea, calentando el aire frío de la vivienda a fin de que circule por la estancia. Así se excita y da calor a la vivienda.

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En la mayoría de los casos, los ventiladores se tienen dentro en las chimeneas tipo cassette o tipo insert y se tienen la posibilidad de prender de manera automática o manual.

Sobre la temperatura de confort

No debemos olvidar que la temperatura perfecto para reposar está entre 17 y 22º C y que aun ciertos estudios señalan que reposar a una temperatura entre 15 y 17 grados puede traer propiedades de la salud.

Si bien no hay una opinión unánime y determinante sobre este tema, desde la AEFECC nos tenemos la posibilidad de atrever a decir que la temperatura de confort en las habitaciones puede rondar los 19-20 ºC, grados arriba, grados abajo; al tiempo que en la salón de estar procuramos temperaturas levemente mucho más altas alrededor o sobre los 22°C en invierno.

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